miércoles, 21 de octubre de 2009

La culpa

Ya no hay dolor en tus venas pues las sangres vertidas en ti ya no tienen procedencia logica y te pudres. Pudrete de lejos y sin darme aviso de que te estas muriendo, no quiero saber. Por lo tanto soy un homicida.
A mi no me cargaran tu muerte, yo no sabia como lo harias, siempre hablabas de morir. No quiero saber.- yo repetia. ¿Entonces que hace la culpa golpeandome el pecho con su clavada de asesina, quien me ayuda con este elefante en la espalda, quien comparte este chimbombo de dolor? Nadie el silencio fue infinito en este momento, aunque atrás sonaba el estadio, y mas alla de eso sonaban tambores refulgentes de alegria con personas cantando. Para mi solo habia silencio vertido en mis oidos.

1 comentario:

  1. Si primero te diste cuenta de que te escribí aqui, no sigai leyendo y lee primero el comentario que te hice en "arrancandome los pelos"

    Si tu eres el homicida yo me convierto en la complice... complice y cobarde, pues tampoco quiero mirar. La verdad es que prefiero cerrar los ojos y taparme los oidos... sumergirme bajo el agua unos instantes para encontrar un poco de calma y recordar... recordar la sonrisa de nadie.
    Y esperar...
    Esperar a que vuelva.

    ResponderEliminar