domingo, 13 de septiembre de 2009

Mirando de azul a morado.

Que se le va a hacer en un dia como este, el sol no sale, se perdio lo que fue campestre. Miro por la ventana buscando una razon para ser llamado vívo y de veras no se da ni una en la penumbre de la estrella principal opacada. Mis pies se empiezan a entumecer y poco me preocupa, dejo que se pongan morados y los veo cambiar a azul, intento moverlos un poco y vuelven a morado. Suena el telefono, mis plegarias fueron respondidas, contacto con otro ser es lo que mas me daria vida, y al intentar moverme mis pies morados se rieron y mofaron, tambalearon como adolecentes ebrios, luego me hicieron sufrir como si millones de bolas de metal recorrieran mis venas y por ultimo, cuando luchaba por llegar al fono, una electricidad recorrio mi piel, tal cual como lo harian chispas saltando en un helado o lo harian microscopicas pulgas que me recorrieran solo aquel lugar.
Piernas que se doblan como plastico, piernas moradas que se vengan por haberlas descuidado, piernas que al moverlas las arrastras. Llegue al fono a duras penas, me vino un calambre, me enrede con los cables, cai con la cabeza en el mueble y con la bocina en los ojos, perdi el conocimiento, nunca debi haber jugado con mi estupído cuerpo, pues ahora ya no muevo ni la mitad de lo que debo.

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